El concepto “orgánico” en la agricultura es cuando los cultivos se encuentran libres de toda aplicación de pesticidas y/o moléculas que pudieran ocasionar una acumulación residual o una alteración en la composición de las plantas. Productos sistémicos, con presencia de solventes de gran residualidad o bien, moléculas de un efecto prolongado son los que principalmente se salen del concepto de agricultura orgánica.



En cuanto a los fertilizantes, no ha quedado del todo claro la aplicación del concepto orgánico-inorgánico puesto que la planta reconoce los nutrientes minerales del mismo modo que los obtiene del propio suelo, de un macerado orgánico o de un fertilizante. Habrá que pasar por más instancias para determinar si la fertilización mineral realmente pudiera ser excluida, o si solo se incluye en el mismo “barco” por falta de entendimiento y argumentos con carencia de un punto de vista objetivo.