La herramienta informativa para el agricultor con altas expectativas

La práctica de analizar el suelo agrícola tiene como principal objetivo, determinar el potencial productivo de un cultivo. Mediante ella se monitorean los elementos nutricionales disponibles a corto y mediano plazo. Para una correcta toma de decisiones en cuanto al tipo y cantidades de fertilizante a usar; esta medición se debe llevar a cabo en un estrato representativo de la mayor actividad de la raíz la cuál normalmente oscila desde los 15-20 cm para especies de raíces poco profundas, 25 a los 35 para especies de raíces de profundidad media y hasta 50 cm para el caso de frutales. Esta medición algunas veces considera también el tipo de suelo y su grado de permeabilidad ó infiltración de agua.

La reserva de nutrientes del suelo varía de acuerdo a la remoción de nutrientes por parte del cultivo y está directamente ligada a la biomasa generada tanto por la cosecha como por la planta misma del cultivo inmediato anterior ó al historial de manejo del predio. Un oportuno análisis de suelo permite conocer también las propiedades físico-químicas vitales para el buen desarrollo de un sistema radicular sano y eficiente. Existen parámetros que no pueden ser ignorados y que pueden afectar dramáticamente los rendimientos cuando no son tomados en cuenta. La textura, estructura, pH, C.E., R.A.S y C.I.C. de un suelo son parte de la información que se deberá analizar e interpretar correctamente por un profesional antes de establecer una práctica de fertilización. Una correcta medición e interpretación de estos valores determina el éxito de un programa de fertilización.

¿Qué valores debo solicitar al laboratorio?

Un completo análisis de suelo se engloba en 3 grandes rubros:
  • Fertilidad
  • Nitrógeno
  • Fósforo
  • Potasio
  • Azufre
  • Magnesio
  • Calcio
  • Salinidad
  • C.E.(Conductividad eléctrica)
  • R.A.S. (Relación de absorción de sodio)
  • C.I.C. (capacidad de Intercambio Catiónico)
  • Rel. K/Mg
  • Rel. K/Ca
  • Micronutrientes
  • Fierro
  • Zinc
  • Manganeso
  • Boro
  • Cobre
Los valores obtenidos nos darán la pauta para poder establecer una práctica sustentable y económicamente viable. No hay peor inversión que fertilizar a ciegas; podríamos estar agravando un problema latente ó simplemente estaríamos desperdiciando recursos aplicables a otras necesidades.

¿ Suelo Salino?

Actualmente se han introducido muchas tecnologías para resolver el problema de los suelos salinos y salinos sódicos; aunque una eficiente práctica del riego, el uso de fertilizantes con tecnología avanzada, y un análisis de suelo oportuno ayuda en mucho a reducir los problemas de salinidad, y fertilidad de los suelos agrícolas.

Fuente: El Surco