Tanto la calidad del agua de riego como el manejo adecuado del riego son esenciales para la producción exitosa de los cultivos. La calidad del agua de riego es de suma importancia ya que afecta tanto a los rendimientos de las cosechas, como a las condiciones físicas del suelo, incluso si todas las demás prácticas y condiciones de producción son favorables. Es importante también reconocer que distintos cultivos requieren distintas calidades de agua de riego. Por lo tanto, es muy importante realizar un análisis del agua de riego antes de seleccionar el sitio y los cultivos a producir. La calidad de algunas fuentes de agua puede variar significativamente de acuerdo a la fecha en un mismo año, como lo puede ser en tiempo de estiaje o en la temporada de lluvias, así que es recomendable tomar más de una muestra, en distintos períodos del año.

Los parámetros que determinan la calidad del agua de riego se dividen en tres categorías: químicos, físicos y biológicos.

Las características químicas del agua de riego está ligada al contenido de sales en el agua, así como a los parámetros derivados de la composición de dichas sales; parámetros tales como la Conductividad Eléctrica (CE) los sólidos totales disueltos (TDS), la relación de adsorción de sodio (RAS), la alcalinidad y la dureza del agua.

La principal fuente natural de las sales minerales en el agua es la erosión de las rocas y minerales. Otras fuentes secundarias incluyen la deposición atmosférica de sales oceánicas (sales en el agua de lluvia), el agua salina de las aguas subterráneas y el aumento de la intrusión de agua de mar en los acuíferos de las aguas subterráneas. Productos químicos de fertilizantes, que lixivian a las fuentes de agua, también pueden llegar a afectar la calidad del agua de riego.

Los principales problemas del agua de riego son:

1.-La salinidad del agua.

El principal problema relacionado con la calidad del agua de riego es la salinidad y se refiere a la cantidad total de sales disueltas en el agua, pero no indica qué sales están presentes.

El nivel alto de sales en el agua de riego reduce la disponibilidad del agua para el cultivo debido a la presión osmótica, aunque el suelo puede parecer mojado y causa la reducción del rendimiento. Por encima de cierto umbral, la reducción en el rendimiento de los cultivos es proporcional al aumento en el nivel de salinidad. Los distintos cultivos varían en su tolerancia a la salinidad y por tanto tienen diferentes umbrales y diferentes tasas de reducción del rendimiento. Los parámetros más comunes para determinar la calidad del agua de riego, en relación con su salinidad, son la CE y el TDS.


2.-El Riesgo del Sodio.

El parámetro utilizado para determinar el riesgo de sodio es el RAS (Relación de Adsorción de Sodio). Este parámetro indica la cantidad de sodio en el agua de riego, en relación con el calcio y el magnesio. El calcio y el magnesio tienden a contrarrestar el efecto negativo del sodio.

Altos niveles de RAS podrían resultar en un daño de la estructura del suelo y en problemas de infiltración de agua.

El suelo se vuelve duro y compacto en condiciones secas y reduce la infiltración de agua y aire.Irónicamente, cuanta más alta es la salinidad, menor será el efecto negativo del sodio sobre la estructura del suelo. Así, cuando los niveles de sodio en el suelo son altos en relación con el calcio y el magnesio, es decir, el RAS es alto, lavar el suelo con agua de buena calidad sólo empeorará el problema.


3.-La Toxicidad de Iones.

La calidad del agua de riego también puede ser determinada por la toxicidad de iones específicos. La diferencia entre un problema de salinidad y un problema de toxicidad es que la toxicidad ocurre dentro de la planta misma, como resultado de la acumulación de un ion específico en las hojas.

Los iones más comunes que pueden causar un problema de toxicidad son el cloruro, el sodio y el boro. Al igual que con la salinidad, los cultivos difieren en su susceptibilidad a estos iones. Se debe prestar atención especial a la toxicidad de boro, porque ocurre en concentraciones muy bajas, a pesar de que es un nutriente esencial para la planta.

Un nivel tóxico de tan solo un ion podría hacer el agua inadecuada para el riego. Sin embargo, hay algunas prácticas de gestión que pueden ayudar a reducir los daños. Estas prácticas incluyen lixiviación adecuada, aumento de la frecuencia de riegos, evitar el riego por aspersión, evitar el uso de fertilizantes que contienen cloruro o boro, selección apropiada de cultivos, etc.

4.-Alcalinidad y pH

La alcalinidad es la suma de las cantidades de bicarbonatos (HCO3-), carbonatos (CO32-) hidróxidos (OH-) en el agua y se expresa como mg/l de CaCO3. La alcalinidad del agua es una medida de la capacidad del agua de resistir a cambios repentinos en el pH. Si la alcalinidad es demasiado baja, cualquier adición de fertilizantes ácidos inmediatamente bajará el pH del agua. En las plantas de contenedor y en la hidroponía, iones liberados por las raíces de la planta también puede cambiar rápidamente el pH si la alcalinidad del agua es baja.


Aportación del ingeniero Saúl Wong saul@gaagro.com

Fuente: El Surco